Por la redacción de Salto de los Colts
Estuvo tan cerca que el desenlace roza la crueldad. Indianapolis plantó una batalla colosal en uno de los escenarios más hostiles de la NFL, pero acabó cediendo 30-33 en el tiempo extra frente a los Kansas City Chiefs. Pese a la derrota que deja al equipo con un balance de 0-2 en este arranque de temporada, la cara mostrada por los Colts en el Sunday Night Football fue la de un bloque combativo, ambicioso y capaz de tutear al vigente aspirante al anillo.
El encuentro en Arrowhead Stadium fue un auténtico choque de alternativas. Jonathan Taylor volvió a ser el martillo percutor del ataque terrestre firmando dos anotaciones clave para mantener con vida a los suyos, mientras que Daniel Jones (210 yardas, 1 TD, 1 INT) distribuyó el balón con criterio encontrando en Josh Downs (7 recepciones, 72 yardas) a su socio más fiable.
Tras empatar a 30 con una gran carrera de Taylor a falta de cinco minutos para el final, el partido se fue al tiempo extra. Kansas City golpeó primero con un field goal de Harrison Butker. La respuesta de Indy rozó la heroica: tras una recepción profunda de Laquon Treadwell, la jugada pareció acabar en fumble recuperado por la defensa local, pero la revisión de vídeo confirmó que el receptor estaba caído antes de soltar el balón. Spencer Shrader no perdonó desde las 38 yardas para poner el 30-30 provisional.
Sin embargo, en la última posesión, Patrick Mahomes (382 yardas, 3 TDs) y Kenneth Walker III condujeron a los Chiefs hasta territorio de tiro de campo, permitiendo a Butker sentenciar el choque a 40 yardas con el reloj a cero.
A diferencia del tropiezo en la Semana 1, la línea defensiva de Indy mostró destellos de gran intensidad, incluyendo una captura crucial de DeForest Buckner sobre Mahomes. El ataque supo controlar el reloj (33 minutos de posesión) y forzar a los Chiefs a emplearse a fondo hasta el último suspiro.
"Competir de tú a tú en este campo demuestra la entidad de este vestuario. Nos duele el resultado porque lo tuvimos ahí, pero este es el nivel de exigencia que debemos mantener cada semana."
— Sensación general en el vestuario de los Colts tras el esfuerzo en Kansas City.
El 0-2 inicial pesa en la clasificación, pero las sensaciones en Arrowhead nada tienen que ver con las dudas del debut. Ajustar pequeños detalles en el tramo final de los partidos será la clave para que la moneda empiece a caer de cara. Indy ha demostrado que tiene fútbol para competir contra cualquiera; ahora toca transformar ese carácter en la primera victoria del curso.