No fue el comienzo soñado para Indianapolis. La apertura de la temporada regular dejó un mal sabor de boca en la parroquia de Lucas Oil Stadium tras encajar una dura derrota por 23-41 ante unos Baltimore Ravens implacables. El encuentro, marcado por el ritmo demoledor de los visitantes en la primera mitad, dejó al descubierto desajustes defensivos importantes que la franquicia deberá ajustar de inmediato.
El partido arrancó con buenas sensaciones para la ofensiva local. Jonathan Taylor firmó el primer touchdown del encuentro con una carrera corta que encendió las gradas. Sin embargo, la alegría duró poco. Los Ravens respondieron de inmediato enlazando cuatro touchdowns consecutivos para colocar un contundente 28-6 en el marcador antes del descanso.
Lamar Jackson (324 yardas por aire) y Derrick Henry (144 yardas terrestres y 3 anotaciones) impusieron un ritmo inalcanzable para la defensiva de Indy. Pese al conato de reacción antes del paso por vestuarios con el segundo touchdown terrestre de Taylor (98 yardas en total), la distancia construida por Baltimore resultó una losa demasiado pesada.
En el plano individual, Daniel Jones tuvo una actuación discreta en su regreso al emparrillado, registrando 19 de 31 en pases para 166 yardas, un touchdown enviado al tight end Tyler Warren y una intercepción. Alec Pierce emergió como la principal amenaza aérea de los Colts firmando 61 yardas en 4 recepciones, mientras que Keenan Allen aportó volumen con 6 capturas.
El verdadero motor de los locales volvió a ser Jonathan Taylor, quien rindió a gran nivel cada vez que encontró huecos, pero el guion del partido obligó a abusar del pase en la segunda mitad para intentar acortar distancias.
"No estuvimos finos en la comunicación en defensa y ante un ataque tan explosivo lo pagas muy caro. Toca corregir errores rápido y mirar hacia adelante."
— Declaraciones tras el encuentro en el vestuario de los Colts.
A pesar de los Chispazos positivos mostrados en el ataque terrestre, el cuadro de Indianapolis necesita reajustar de forma urgente la coordinación en la secundaria y el placaje en campo abierto para evitar segundas oportunidades del rival. La temporada no ha hecho más que comenzar y el margen de mejora es amplio si el equipo logra asentar el bloque defensivo.